Enero 13, 2026
Vivimos en una era donde la tecnología avanza a una velocidad que a veces supera nuestra capacidad de adaptación. Un principio clave que explica este ritmo es la Ley de Moore, propuesta por Gordon Moore, cofundador de Intel, en 1965. Él predijo que el poder de procesamiento de los microchips se duplicaría cada 18 a 24 meses, y aunque con matices, su observación se ha cumplido durante décadas.
Hoy, esta ley no solo transformó la informática, sino que también impacta áreas como la ingeniería, la construcción y los sistemas contra incendios (SCI). La pregunta es: ¿estamos aprovechando ese avance o seguimos diseñando y trabajando como hace 20 años?

Origen de la Ley de Moore
- Gordon Moore, observando la evolución de los semiconductores, notó que cada cierto tiempo aumentaba la densidad de transistores en los circuitos integrados.
- Esta duplicación exponencial implicaba que el poder de cómputo crecería mientras los costos bajaban.
- Aunque algunos sostienen que la Ley se está frenando por límites físicos, sigue marcando el rumbo del desarrollo tecnológico.
¿Qué significa realmente?
La Ley de Moore no es solo sobre chips más rápidos. Representa:
- Reducción de costos tecnológicos.
- Mayor capacidad de cómputo accesible.
- Posibilidad de integrar software más complejo en la vida cotidiana y en la industria.
Aplicación en ingeniería y sistemas contra incendios
- Diseño con software avanzado
- Antes: cálculos hidráulicos a mano o en hojas de Excel limitadas.
- Hoy: programas especializados como HydraCALC o AutoSPRINK que simulan redes completas en segundos.
- Modelado y coordinación (BIM)
- BIM permite que arquitectos, ingenieros y contratistas trabajen sobre un modelo digital 3D.
- La Ley de Moore lo hace posible al darle poder a las computadoras para manejar archivos gigantes.
- Supervisión en obra
- Tablets y móviles con planos digitales, realidad aumentada y reportes en tiempo real.
- Hace 10 años, esto hubiera requerido hardware costoso y pesado.
- Sistemas inteligentes de detección y control
- Paneles de alarma que analizan miles de datos en segundos.
- Sensores conectados a la nube que predicen fallas antes de que ocurran.
- Capacitación y aprendizaje
- Simuladores de incendio y VR para entrenar brigadas.
- Cursos en línea interactivos con gráficos y escenarios que antes eran imposibles de ejecutar en una computadora normal.
Riesgos de ignorar la Ley de Moore
- Obsolescencia tecnológica: aferrarse a software viejo cuando existen herramientas más eficientes.
- Resistencia al cambio: ingenieros que no actualizan su forma de trabajar se vuelven menos competitivos.
- Costos ocultos: usar tecnología desactualizada implica más errores, retrabajos y tiempos muertos.
Ejemplo en SCI
Un cliente puede decir: “Siempre hemos hecho los cálculos en Excel, ¿para qué cambiar?”.
La realidad:
- Con software avanzado, se reducen errores humanos.
- Se generan reportes más completos y con respaldo normativo.
- Se ahorra tiempo que puede invertirse en optimizar el diseño o en supervisión en campo.
Estrategias para aprovechar la Ley de Moore
✅ Capacitación continua: cada 2 años evalúa nuevas herramientas digitales.
✅ Inversión escalonada: no se trata de comprar lo último, sino lo que realmente aporta eficiencia.
✅ Mentalidad abierta: entender que la tecnología no sustituye al ingeniero, sino que lo potencia.
✅ Comparte conocimiento: lo que aprendes con nuevas herramientas eleva el estándar de tu equipo.
Reflexión
La Ley de Moore nos enseña que la tecnología siempre se mueve más rápido que nosotros. El reto no es seguirle el paso ciego, sino usar esos avances para mejorar nuestra productividad, seguridad y calidad de vida.
Conclusión
En sistemas contra incendios y en cualquier rama de la ingeniería, el poder de cómputo seguirá creciendo. La diferencia estará en quienes lo adopten y quienes se resistan.
Pregúntate: ¿estás aprovechando la Ley de Moore o sigues trabajando con herramientas del pasado?







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