El inglés en las juntas de ingeniería: ¿obligación, necesidad o simple conveniencia?

Septiembre 02, 2025

En el mundo de la ingeniería, especialmente en áreas técnicas como los sistemas contra incendios (SCI), HVAC, instalaciones eléctricas o instalaciones sanitarias, existe un debate constante: ¿realmente es necesario dominar el inglés para trabajar y comunicarse en proyectos?, ¿es justo que los clientes extranjeros esperen que los ingenieros mexicanos hablen inglés en las reuniones?, ¿y qué pasa con las normas técnicas que están casi todas en inglés?

Este artículo busca reflexionar sobre la importancia del idioma inglés en la práctica profesional de los ingenieros, analizando las ventajas, las dificultades y los matices que muchas veces no se ponen sobre la mesa.

1. La realidad de las normas técnicas: inglés como idioma base

La mayoría de las normas de referencia en sistemas contra incendios provienen de la NFPA (National Fire Protection Association). Estas normas son redactadas, discutidas y publicadas en inglés.
Aunque en algunos casos existen traducciones oficiales al español, la edición más actualizada y más utilizada suele estar disponible únicamente en inglés.

Esto genera un reto:

  • Muchos ingenieros que trabajan en HVAC, electricidad o inclusive seguridad estructural leen poco inglés técnico, lo cual les limita al momento de interpretar correctamente las normas.
  • Las traducciones (cuando existen) suelen tardar años en publicarse y no siempre capturan con precisión los matices del texto original.
  • En juntas técnicas, cuando surge la frase “lo dice la norma”, muchas veces es necesario abrir el texto en inglés.

Entonces, ¿es obligatorio que los ingenieros dominen el inglés? No necesariamente. Pero sí es altamente recomendable para no depender de terceros en la interpretación.

2. El inglés como idioma de los clientes internacionales

En México, cada vez más proyectos tienen participación de clientes, inversionistas o aseguradoras extranjeras. Estos clientes dan por sentado que el idioma de comunicación será el inglés, porque es el idioma común en la mayoría de las industrias técnicas globales.

Aquí aparecen dos escenarios:

  1. Cliente extranjero + despacho mexicano: el cliente espera que las reuniones se desarrollen en inglés.
  2. Cliente mexicano + consultores extranjeros: aunque el dueño del proyecto sea mexicano, la presencia de consultores externos puede “forzar” a que el inglés se convierta en el idioma dominante.

Esto puede resultar incómodo. Muchas veces, los ingenieros locales se sienten en desventaja frente a consultores que manejan mejor el idioma, aunque no necesariamente tengan mayor conocimiento técnico. Es en este punto donde surge la frustración: ¿por qué, en México, tenemos que hablar inglés con un cliente que podría contratar traductores o adaptarse al español?

3. ¿Es obligación de los ingenieros hablar inglés?

La respuesta corta: no es una obligación legal, pero sí es una competencia profesional cada vez más valorada.

  • Un ingeniero puede hacer cálculos, interpretar planos y diseñar sistemas de clase mundial sin hablar inglés.
  • Sin embargo, la comunicación con clientes, proveedores internacionales y aseguradoras se facilita enormemente si se maneja inglés técnico.
  • No se trata de hablarlo de manera perfecta o con acento nativo, sino de ser capaces de explicar lo esencial, defender un diseño y responder dudas básicas.

El problema ocurre cuando se confunde saber ingeniería con saber inglés. Una cosa es dominar el conocimiento técnico, y otra el idioma. Son dos habilidades diferentes, pero el mercado global las está juntando cada vez más.

4. ¿Y los clientes? ¿Deberían hablar español?

Una parte justa de la conversación es esta: si el proyecto se desarrolla en México, sería lógico que los clientes internacionales consideraran el español como idioma de trabajo.

En la práctica, esto casi nunca sucede.
La globalización ha consolidado al inglés como lengua franca de negocios y proyectos técnicos. Difícilmente un cliente de EE.UU., Alemania o China hará el esfuerzo por aprender español técnico para una reunión.

Esto no significa que los ingenieros mexicanos “debamos resignarnos”. Significa que tenemos que negociar mejor:

  • Acordar previamente en qué idioma serán las juntas.
  • Proponer traducción simultánea si el cliente insiste en inglés.
  • Preparar reportes bilingües (ejecutivo en inglés, técnico en español).

5. ¿Qué pasa cuando el idioma genera barreras?

En muchas reuniones se da un fenómeno curioso:

  • El ingeniero local, con amplio conocimiento técnico, se queda callado porque no domina el inglés.
  • El consultor externo, que quizá conoce menos de SCI, gana credibilidad porque se expresa mejor en inglés.

Esto puede llevar a malas decisiones técnicas, discusiones innecesarias y desgaste emocional del cliente. Al final, la calidad técnica debería pesar más que el idioma, pero en la práctica no siempre sucede.

Consecuencias de no dominar inglés

  • Dependencia: el equipo depende de uno o dos ingenieros bilingües para todas las aclaraciones técnicas.
  • Pérdida de autoridad: aunque se tenga la razón técnica, cuesta defenderla si no se logra explicar.
  • Fatiga emocional: reuniones incómodas donde los ingenieros sienten que su valor se mide más por el idioma que por el conocimiento.
  • Limitación de crecimiento: proyectos internacionales o con aseguradoras globales quedan fuera del alcance si el idioma se convierte en un obstáculo.

7. Estrategias para sobrellevarlo

  1. Capacitación gradual: no se necesita inglés perfecto. Con dominar vocabulario técnico y frases de junta es suficiente.
  2. Apoyo del equipo: definir a alguien que tome la vocería en inglés, mientras los demás aportan en español con traducción.
  3. Material bilingüe: entregar reportes con doble idioma para evitar confusiones.
  4. Preparación previa: antes de la junta, practicar las posibles preguntas y respuestas en inglés.
  5. Aceptar limitaciones: si el tema es muy complejo, se vale responder “déjame revisarlo y lo mando por escrito”, incluso en español.

Conclusión

El inglés en las juntas de ingeniería no debería ser un muro que divida al talento, pero hoy es una herramienta estratégica para quienes buscan participar en proyectos internacionales.

¿Es obligatorio? No.
¿Es importante? Sí, cada vez más.
¿Deberíamos exigir que los clientes hablen español en México? Sería lo justo, pero no es lo que dicta la realidad del mercado global.

La clave está en equilibrar: dominar la ingeniería primero, y usar el inglés como una herramienta de comunicación, no como un requisito que defina la competencia profesional.

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soy Eduardo

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Este blog une dos pasiones: la seguridad contra incendios y la psicología. Creo que la verdadera prevención nace cuando entendemos cómo pensamos y actuamos frente al riesgo. Aquí encontrarás consejos prácticos, historias y reflexiones para cuidar tanto tu entorno como tu mente.

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