Mangueras contra incendios: lo que todo diseñador y usuario debe saber

Septiembre 01, 2025

Cuando hablamos de sistemas contra incendios, solemos enfocarnos en los rociadores automáticos, bombas y tanques. Sin embargo, hay un componente igual de importante que muchas veces pasa desapercibido: las mangueras contra incendios.

Ya sea en una planta industrial, un hospital o un centro comercial, las mangueras son la primera línea de defensa para los ocupantes o la herramienta indispensable para los bomberos al momento de llegar al lugar. Conocer sus tipos, longitudes, usos y buenas prácticas puede marcar la diferencia entre un sistema funcional y uno que solo exista en papel.

Clases de mangueras según NFPA 14

La norma NFPA 14 (Standard for the Installation of Standpipe and Hose Systems) clasifica las mangueras en tres clases principales:

  1. Clase I
    • Conexiones de 2½” (65 mm).
    • Pensadas para bomberos y brigadas entrenadas.
    • No incluyen manguera instalada; los bomberos conectan la suya al llegar.
    • Se instalan en áreas donde el acceso de los bomberos es esencial, como plantas industriales, almacenes o edificios altos.
  2. Clase II
    • Conexiones de 1½” (38 mm).
    • Incluyen una manguera preinstalada en gabinete.
    • Diseñadas para ocupantes sin entrenamiento especializado.
    • Son útiles para atacar incendios incipientes antes de que se propaguen.
  3. Clase III
    • Combinan 1½” y 2½” en el mismo punto.
    • Pensadas para uso dual: ocupantes y bomberos.
    • Muy comunes en aeropuertos, centros comerciales o grandes complejos donde se requiere versatilidad.

Longitudes típicas

La longitud de las mangueras depende de la clase y el uso esperado:

  • Clase I (bomberos): usualmente 30 m (100 pies). La longitud se define para permitir a los bomberos cubrir grandes áreas desde una conexión.
  • Clase II (ocupantes): normalmente 30 m (100 pies), aunque en algunos países y edificios se instalan de 20 m para facilitar su manejo.
  • Clase III: combina ambas longitudes según el diámetro.

Un detalle clave: la longitud no debe superar lo que un usuario pueda manejar en condiciones de emergencia. Una manguera muy pesada o larga puede terminar siendo inútil en manos de una persona no entrenada.

Materiales y marcas

Las mangueras contra incendios suelen estar hechas de lona sintética o hule con refuerzo textil. Algunas recomendaciones:

  • Revestimiento interno: caucho o elastómero para soportar la presión.
  • Revestimiento externo: lona o poliéster que resista abrasión.
  • Resistencia a presión: deben soportar la presión de prueba indicada por NFPA 1961 (mínimo tres veces la presión de trabajo).

En el mercado latinoamericano destacan marcas como Angus, Key Fire Hose, Mercedes Textiles y otras que cumplen con normas NFPA. Lo importante no es solo la marca, sino que la manguera tenga certificación de pruebas de presión y resistencia al calor.

Tips para diseñadores

  1. No instales por instalar: define primero si el usuario es un bombero, brigada o personal sin entrenamiento. Eso te dirá si es Clase I, II o III.
  2. Ubicación estratégica: la manguera debe alcanzar cualquier punto del área protegida. Usa el radio de cobertura (longitud + chorro proyectado).
  3. Gabinetes accesibles: coloca los gabinetes a una altura ergonómica y sin obstáculos. Un gabinete bloqueado es igual a no tener nada.
  4. Compatibilidad con la bomba: asegúrate de que el diámetro y la presión sean compatibles con el sistema hidráulico calculado.
  5. Normatividad local: en México, además de NFPA 14, la NOM-002-STPS-2010 regula el uso de mangueras y extintores en áreas de trabajo.

Tips para usuarios y brigadas

  1. Entrenamiento mínimo: una brigada interna debe saber cómo desenrollar, conectar y usar la manguera.
  2. Mantenimiento: revisa que no haya fugas, deformaciones o humedad acumulada en el gabinete.
  3. Prueba anual: según NFPA 25, las mangueras deben probarse hidrostáticamente al menos cada 5 años, y visualmente cada año.
  4. Almacenamiento correcto: enrolla la manguera sin dobleces bruscos y protégela de la humedad.
  5. No la uses para limpieza: parece obvio, pero en muchas plantas se usan para lavar pisos. Esto reduce su vida útil y pone en riesgo su desempeño.

Errores comunes en campo

  • Mangueras demasiado largas que nadie puede manipular.
  • Gabinetes bloqueados con cajas, escritorios o candados.
  • No hay capacitación: el personal nunca ha usado la manguera.
  • Mangueras dañadas o caducas que nunca se reemplazan.

Estos errores hacen que, en la práctica, el sistema no funcione cuando más se necesita.

Reflexión final

Las mangueras contra incendios no son un accesorio más, son una herramienta vital de respuesta inmediata. Pueden ser la diferencia entre un conato de incendio controlado en segundos o una tragedia que escale sin control.

Como diseñadores, debemos especificarlas correctamente, y como usuarios, debemos darles el respeto y el mantenimiento que merecen. Al final, una manguera olvidada en un gabinete puede salvar vidas… si está en condiciones de hacerlo.

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soy Eduardo

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Este blog une dos pasiones: la seguridad contra incendios y la psicología. Creo que la verdadera prevención nace cuando entendemos cómo pensamos y actuamos frente al riesgo. Aquí encontrarás consejos prácticos, historias y reflexiones para cuidar tanto tu entorno como tu mente.

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