Cuando hablamos de sistemas contra incendios, pensamos en bombas, tuberías, rociadores, cálculos hidráulicos y cumplimiento normativo. Pero hay un factor silencioso que condiciona todo el diseño desde arriba: la estructura del techo.
Y dentro de las estructuras más comunes en edificios industriales, comerciales y logísticos, hay dos tipos que marcan una gran diferencia en el diseño de rociadores: el polín (también conocido como montén) y el joist (o armadura).
Este artículo explora:
- Qué son y cómo funcionan.
- Por qué los estructuristas eligen uno u otro.
- Y lo más importante: cómo afectan directamente a tu diseño de protección contra incendios.
¿Qué es un polín (o montén)?
El polín, también conocido como montén, es un perfil metálico abierto, comúnmente en forma de «C», «Z» o incluso I. Se utiliza como viga secundaria para soportar cubiertas o techos ligeros.

Características:
- Fabricado con lámina doblada o rolada en frío.
- Más económico que otros sistemas estructurales.
- Rápido de instalar.
- Ideal para naves pequeñas o medianas, techos sencillos o estructuras temporales.
Ventaja para el cliente: Bajo costo y montaje rápido.
¿Qué es un joist (armadura metálica)?
El joist, o armadura, es una estructura soldada, generalmente de acero, que forma una celosía con alma abierta. Es más robusta y se utiliza cuando se requieren mayores claros y capacidades de carga.

Características:
- Diseñado para cubrir claros grandes sin columnas intermedias.
- Puede soportar cargas más pesadas (techos con HVAC, ductería, paneles solares, etc.).
- Más caro que el montén.
- Usado principalmente en naves industriales grandes, centros logísticos, almacenes altos.
Ventaja para el cliente: Mayor capacidad de carga, menos columnas, más área útil.
¿Por qué importa esto en protección contra incendios?
Porque la estructura define si el diseño se considera “obstruido” o “no obstruido” según NFPA 13, y eso impacta directamente en:
- Tipo de rociador a usar (estándar vs ESFR).
- Espaciamiento entre rociadores.
- Altura de instalación.
- Necesidad de rociadores adicionales (en pasillos, entre elementos estructurales).
- Diseño hidráulico completo.
Polín (montén) y su impacto en sistemas contra incendios:
Cuando se instala polín con techos de lámina, se suelen tener techos planos o ligeramente inclinados, con perfiles cercanos entre sí.
Implicaciones para diseño de rociadores:
- Generalmente no hay obstrucción grave al patrón de descarga si el polín es delgado y poco profundo.
- Puede considerarse construcción no obstruida si cumple con lo establecido en NFPA 13 (altura del alma, separación, forma).
- Permite uso de rociadores estándar colgados (pendent) o ESFR sin restricciones mayores.
Ventaja: Diseño más simple, instalación más ágil.
Cuidado: A veces los montenes están demasiado cerca, o se combinan con estructuras pesadas (como vigas I), volviendo el diseño obstruido sin que el proyectista lo note.

Joist (armaduras) y su impacto:
Los joist forman estructuras en celosía, con muchas diagonales, lo cual genera zonas de sombra y obstrucción en el patrón de rociadores.

Implicaciones:
- Casi siempre se considera construcción obstruida.
- Se requiere revisar si el alma abierta permite al menos un 70% de área libre para que se pueda seguir considerando «no obstruida». En la mayoría de los casos cumple con el % de área libre.
- Es fundamental verificar si el patrón de descarga del rociador pasa sin ser bloqueado por las diagonales. Por esta razón solicitamos la estructura en el inicio del proyecto. Muchos diseñadores revisan este punto cuando estás en la instalación. Esto provoca retrabajos.
En sistemas ESFR, la interferencia con el patrón de descarga puede invalidar el sistema.
NFPA 13 es clara: si hay obstrucción al patrón de rociadores, se debe rediseñar o cambiar el tipo de sistema.
¿Por qué los estructuristas eligen uno u otro?
1. Costo: El polín es más barato.
2. Capacidad: El joist cubre más claro, soporta más carga.
3. Tiempo: El polín se fabrica y monta rápido. El joist requiere fabricación especializada.
4. Uso del edificio:
- Si es una bodega pequeña o temporal → polín.
- Si es un centro logístico o nave de gran escala → joist.
Pero rara vez el estructurista consulta con el diseñador de rociadores antes de decidir.
Y ahí es donde empiezan los problemas.
Recomendaciones para proyectistas de sistemas contra incendios
- Pide la estructura desde el principio. No diseñes sin saber cómo es el techo.
- Consulta si es joist, montén o una combinación.
- Verifica la sección transversal del perfil: altura del alma, separación, si hay diagonales.
- Apóyate en BIM o en modelos estructurales congelados.
- Si tienes dudas, aplica el criterio más restrictivo de NFPA 13.
Nunca des por hecho que el techo es “no obstruido”. La diferencia entre 30 cm y 70 cm en un perfil cambia todo tu diseño.
Conclusión: Todo empieza en el techo
El cliente rara vez piensa que la estructura del techo puede afectar su protección contra incendios.
Pero tú, como diseñador o instalador, no puedes darte ese lujo.
Porque si subestimas una armadura o un montén mal ubicado, el patrón de descarga no llegará donde debe. Y cuando eso pase —en el peor día posible— el problema no será del estructurista, del cliente o del proveedor. Será tuyo.
Así que la próxima vez que recibas un plano sin estructura, pídelos. Revísalos. Pregunta.
Diseña no solo para cumplir… sino para funcionar.







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