Es común que en obra, en revisiones de proyecto o incluso en supervisiones oficiales, escuchemos algo como:
“¿Por qué esa tubería está tan grande si casi no se va a usar?”
“¿Por qué no la conectan al tinaco como todo lo demás?”
“Ese cuarto de bombas está sobrado…”
La razón de fondo suele ser la misma: confundir un sistema contra incendios con un sistema hidráulico-sanitario.

Y aunque ambos trabajan con agua… viven en mundos distintos.
Sistema hidráulico-sanitario: un sistema dinámico
Este sistema es el que abastece el consumo diario y continuo de un edificio:
- Lavabos
- Regaderas
- WC
- Muebles sanitarios
- Lavadoras, calentadores, etc.
Características principales:
- Flujo constante y variable
- Presiones diseñadas para comodidad y eficiencia
- Componentes dimensionados por número de usuarios y simultaneidad
- Tiene picos de consumo, pero no condiciones extremas
Diseñado para usarse todos los días.
Sistema contra incendios: un sistema estático… hasta que se necesita
El sistema contra incendios está diseñado para no usarse nunca…
…pero debe funcionar perfectamente en los peores 10 minutos del edificio.
Características principales:
- Sistema estático el 99.9% del tiempo
- Flujo enorme, pero solo cuando hay fuego
- Presiones y caudales mucho más altos que el sistema hidráulico
- Componentes certificados, con estándares UL, FM, NFPA
- No está diseñado por número de personas, sino por riesgo y normativa
No es comodidad. Es supervivencia.
El problema en México
En muchos proyectos en México, se comete el error de que:
🔹 Un proyectista experto en hidráulico-sanitario (pero no en contra incendios) revisa o corrige el sistema SCI
🔹 Se aplican criterios de eficiencia o estética del sistema hidráulico al SCI
🔹 Se pretende “unificar” sistemas para ahorrar espacio, tiempo o dinero
🔹 Se reducen diámetros, se modifican rutas o se invalidan protecciones… sin entender el impacto
Resultado: sistemas que no cumplen NFPA, no funcionan bajo emergencia o no serán aprobados por aseguradoras.
📚 Reglas distintas, objetivos distintos
| Elemento | Hidráulico-Sanitario | Contra Incendios |
| Flujo | Constante y variable | Intermitente y masivo |
| Presión típica | 1 – 4 kg/cm² | 7 – 12 kg/cm² o más |
| Uso | Diario | Solo en emergencia |
| Criterio de diseño | Confort y eficiencia | Normativa y supervivencia |
| Normas aplicables | NOM, NMX, códigos locales | NFPA, FM, UL, Protección Civil |
| Certificaciones | No requiere UL/FM | Obligatorio para válvulas, bombas, tubería |
| Responsabilidad | Arquitectónica o sanitaria | Vida y protección de activos |
Recomendaciones clave
✅ No mezcles criterios. Que sean dos sistemas con agua no significa que puedan diseñarse igual.
✅ Involucra a un especialista en protección contra incendios desde el inicio del proyecto.
✅ Capacita al personal de obra y revisión técnica para que reconozcan diferencias básicas.
✅ Respeta los caudales y presiones que pide NFPA, aunque parezcan “excesivos” para un ojo hidráulico convencional.
✅ No reduzcas diámetros ni cambies rutas sin validar hidráulicamente con software o memoria.
✅ Protege el sistema SCI como prioridad, aunque no se use todos los días.
✅ Exige planos, cálculos y fichas técnicas por separado. El SCI no es un “subcapítulo” del agua potable.
Conclusión
El sistema contra incendios no está hecho para usarse todos los días, pero cuando se necesita… no hay margen de error.
Diseñarlo con criterios de hidráulico-sanitario es como usar una receta de cocina para construir un puente: pueden compartir ingredientes, pero no el propósito.
Como diseñadores, revisores y responsables técnicos, tenemos la obligación de respetar lo que hace único al sistema contra incendios.
Porque al final del día, no estamos diseñando comodidad, estamos diseñando supervivencia.








Deja un comentario