Todos hemos pasado por eso: éramos expertos en algo, pero el tiempo, los cambios tecnológicos o el cambio de rol nos alejaron de esa habilidad. Un día, cuando la necesitamos de nuevo, sentimos que ya no somos los mismos. ¿Se perdió esa capacidad para siempre?
La buena noticia es: NO. Y todo se lo debemos a la neuroplasticidad.
¿Qué es la neuroplasticidad?
La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para reorganizarse, adaptarse y formar nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida. Esto significa que podemos volver a aprender, recuperar habilidades técnicas e incluso desarrollar nuevas, sin importar la edad ni el tiempo que haya pasado.
No es magia, es biología aplicada. Nuestro cerebro se moldea según lo que practicamos, repetimos y usamos en el día a día. Por eso perder una habilidad no significa que desapareció, solo está “archivada” esperando ser reactivada.

Trabajo de oficina y habilidades que dormimos
En el entorno de oficina, especialmente en el mundo de la ingeniería, muchas veces dejamos de hacer lo que más dominábamos para asumir otros roles.
Ejemplo 1: De AutoCAD a Revit
“Yo era bueno en AutoCAD. Dominaba los comandos, los atajos, los bloques. Pero llegó Revit, y tuve que empezar de cero con otro entorno. Al principio me sentí torpe, lento, frustrado.”
La transición fue difícil, pero gracias a la neuroplasticidad, con práctica, curiosidad y paciencia, esas nuevas conexiones cerebrales se reforzaron… y hoy el flujo de trabajo es natural otra vez.

Ejemplo 2: Del diseñador al administrador
“Durante años hice planos de diseño para ingeniería. Pero después tomé un rol más administrativo: reuniones, cotizaciones, gestión. Cuando me pidieron regresar al diseño, sentí que había olvidado todo. Pero no fue así. Estaba oxidado, no eliminado.”
Una semana de práctica, de volver al entorno técnico, y las habilidades empezaron a reconectarse. Esa es la magia de la neuroplasticidad: lo que el cerebro aprende una vez, puede volver a activarlo con entrenamiento.
¿Cómo aprovechar la neuroplasticidad en tu carrera?
- Practica aunque no lo necesites ahora
Dedica unas horas al mes a esa habilidad que antes dominabas. Dibuja, modela, programa. Tu cerebro necesita “recordar cómo se hacía”. - Adáptate sin miedo a lo nuevo
Cambiar de herramienta o software no borra lo anterior, simplemente suma otra capa de conocimiento. - No te castigues por “haber olvidado”
Es natural sentirse torpe al principio. Pero si ya lo hiciste una vez, puedes volver a hacerlo. El camino de vuelta es más corto que el original. - Combina lo técnico con lo estratégico
A veces creemos que ser “más administrativos” nos aleja del campo técnico. En realidad, podemos combinar ambos mundos y seguir entrenando el cerebro en distintas formas.
Conclusión
La neuroplasticidad nos da un regalo increíble: la capacidad de adaptarnos sin perder lo que alguna vez fuimos. Ser ingeniero, diseñador o técnico no es solo un título, es una estructura mental que puede renovarse constantemente.
Así que si sientes que olvidaste cómo modelar, calcular, dibujar o diseñar… no te preocupes. Solo necesitas volver a practicar. Tu cerebro sí recuerda. Solo está esperando a que tú también lo hagas.








Deja un comentario