Agosto 19, 2025
“Las cosas enseñan. Educan en su silencio, en su forma, en su presencia. Basta con saber mirar.”
— Ángel García del Dujo
Cuando pensamos en educación técnica, generalmente nos imaginamos libros, pizarras, manuales, cursos, instructores. Pero pocas veces pensamos que los objetos también enseñan. Que las válvulas, los rociadores, las tuberías, los soportes, incluso el polvo en una manguera, son cosas que hablan.
Esta es la esencia de la pedagogía de las cosas: aprender desde lo material, desde lo concreto, desde aquello que está frente a nosotros y que muchas veces ignoramos.
En el mundo de los sistemas contra incendios (SCI), esta teoría adquiere un valor enorme. ¿Por qué? Porque este es un sistema técnico, sí, pero también es un sistema vivo, silencioso, lleno de señales. Y cuando alguien aprende a observarlo, empieza a leerlo como se lee un lenguaje.
Las cosas que hablan en un SCI
1. Un rociador pintado:
No es solo una mala práctica. Es una señal. Nos dice que alguien no entendió la norma. Que alguien no supervisó. Que hay un quiebre en la cadena del conocimiento.
2. Una válvula cerrada:
No debería estarlo. ¿Quién la cerró? ¿Por qué? ¿Quién debió verificarlo? Esa válvula “habla” de un error humano, de una omisión, de un descuido que pudo costar vidas.
3. Un soporte flojo:
Enseña sobre el impacto del tiempo, el descuido del mantenimiento o el desconocimiento técnico. Nos grita: “Aquí no se siguió la norma.”
4. Una bomba que arranca sola en la madrugada:
¿Es un fallo eléctrico? ¿Una fuga? ¿Un sistema que pide atención? Esa bomba está enseñando algo: que no basta con instalar, hay que entender el funcionamiento y sus señales.
¿Qué dice la teoría del Dr. Ángel García del Dujo?
Según este filósofo y pedagogo español, las cosas tienen un papel activo en la educación. No son neutras. No son solo herramientas. Tienen forma, lenguaje, resistencia, peso, mensaje.
“Las cosas nos educan en su estar, en su orden, en su ausencia o deterioro. Una silla mal puesta, un aula sucia o una ventana rota también enseñan.”
— García del Dujo
Llevado al campo de la ingeniería:
Un sistema contra incendios descuidado enseña a descuidar.
Un sistema impecable enseña a respetar.
Un sistema mal instalado enseña una mala práctica.
Uso normativo y funcional, educa desde la excelencia.
Entonces… ¿cómo aprenden los ingenieros con las cosas?
- Con el ojo técnico entrenado: mirando detalles que otros ignoran.
- Con la inspección de campo: más allá de planos y renders.
- Con el error: una válvula mal colocada es una lección eterna.
- Con el mantenimiento: el desgaste muestra lo que el diseño no anticipó.
- Con el desmontaje: saber cómo se desarma algo te dice cómo debe armarse.
La ingeniería no solo se enseña con normas, sino con experiencias
Por eso, visitar una obra vale más que 100 diapositivas.
Y por eso, un buen instructor de SCI no solo explica el NFPA 13 o el DS 2-0, sino que lleva a sus alumnos a ver las cosas.
Una tubería oxidada. Un detector obstruido. Un gabinete cerrado con candado. Una bomba sin diesel. Todo eso educa.
Y no es casualidad que muchos técnicos y proyectistas aprendan más en campo que en aula. Las cosas enseñan. Sólo hay que querer aprender.
Reflexión final: ¿Qué te enseñan tus sistemas contra incendios?
La próxima vez que camines por un almacén, un hospital, una bodega o una planta, detente a ver los SCI con otros ojos.
Pregúntate:
- ¿Qué me dice este rociador?
- ¿Qué historia cuenta esta válvula?
- ¿Por qué está así esta manguera?
Porque cuando entrenas el ojo, también entrenas la ética, la responsabilidad y la vocación técnica.
Y en ese momento, las cosas dejan de ser sólo «cosas». Se convierten en maestras.
Educar no siempre es hablar. A veces, basta con ver bien.

Foto tomada en la Universidad de Salamanca. En la foto estoy con el Dr. Ángel García del Dujo, Catedrático de la Universidad.








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