Durante décadas, el diseño asistido por computadora ha sido el motor silencioso de todo lo que construimos. Desde el trazado de una línea de tubería en un edificio industrial hasta la distribución de rociadores en un centro comercial, el software ha sido nuestra herramienta y compañero de batalla. Y si hay un protagonista indiscutible en esta historia, ese ha sido AutoCAD.
Sin embargo, como en todo, los tiempos cambian. Las exigencias del trabajo colaborativo, la necesidad de precisión tridimensional y la llegada de nuevas formas de gestionar información del edificio han traído un nuevo jugador a escena: Revit.
Y como si eso no fuera suficiente, ahora los equipos no solo diseñan juntos… lo hacen desde diferentes ciudades o países, en tiempo real y en la nube.
Este es el recorrido de esa transformación.
AutoCAD: El rey de las líneas (durante mucho tiempo)
AutoCAD nació en 1982, cuando el dibujo técnico aún se hacía a lápiz, sobre papel mantequilla, y con escalímetros al costado. De pronto, tener una pantalla donde pudieras dibujar con precisión, corregir sin ensuciar, y repetir detalles sin volver a empezar… cambió el juego.
AutoCAD nos dio:
- Precisión milimétrica en 2D.
- Estándares de capas, bloques, referencias externas.
- Velocidad en los planos.
- Control absoluto sobre cada línea, cada texto, cada cotización.

Durante años fue el estándar de oro en dibujo técnico. Y aún lo es en muchos aspectos. En industrias como la mecánica, hidráulica y eléctrica, AutoCAD sigue siendo fundamental por su flexibilidad y por lo fácil que es adaptar cualquier formato a las necesidades del proyecto.
Pero AutoCAD tiene una limitación: trabaja con líneas, no con objetos inteligentes. Un muro es una línea. Una puerta es un bloque. Un rociador es un símbolo. Y si algo cambia en la planta baja, hay que acordarse de cambiarlo en el corte, en el isométrico y en el detalle.
Y eso, en un mundo que cada vez requiere menos errores y más coordinación, se vuelve insostenible.
Revit: El modelo, la información y la coordinación
Ahí entra Revit.
Revit no es un programa de dibujo. Es una herramienta de modelado de información de edificios (BIM, por sus siglas en inglés). Cada componente en Revit es un objeto con propiedades y relaciones. Un muro sabe que es un muro. Un rociador sabe que descarga cierta cantidad de agua y que necesita conectarse a una red.

Las ventajas son claras:
- Un solo modelo, múltiples vistas: Lo que cambias en planta, se refleja en el corte y en el 3D.
- Información centralizada: Cada objeto tiene datos reales (materiales, dimensiones, rendimiento, fabricante).
- Detección de interferencias: Puedes saber si un ducto choca con una viga o si un rociador está obstruido.
- Mejor coordinación entre disciplinas: Arquitectura, estructura, MEP… todos trabajando sobre el mismo modelo.
En especial para sistemas contra incendios, Revit permite:
- Visualizar trayectorias de tuberías en 3D.
- Calcular longitudes, pendientes y obstrucciones.
- Insertar rociadores con propiedades reales del catálogo.
- Preparar planos mucho más precisos y listos para construcción.
Pero Revit no es perfecto. Es más pesado, menos ágil en detalles simples, y tiene una curva de aprendizaje más empinada. No reemplaza a AutoCAD; lo complementa.
Y entonces… llegó la nube
A medida que los proyectos se hicieron más grandes y los equipos más distribuidos, la colaboración remota se volvió clave.
Ya no es solo dibujar bien. Es diseñar con otros, al mismo tiempo, sin perder versiones ni sobrescribir trabajo ajeno.

Autodesk respondió con herramientas como:
- Revit Cloud Worksharing / BIM 360 / Autodesk Construction Cloud: permiten que varios usuarios trabajen sobre el mismo modelo en tiempo real.
- AutoCAD Web y AutoCAD en la nube: para ver y editar planos desde cualquier navegador.
- Plataformas como Trimble Connect, Revizto, o Navisworks para coordinación y revisión.
Esto cambió radicalmente la forma de trabajar:
- Un ingeniero puede estar en Ciudad de México, un arquitecto en Monterrey y el modelador en Lima… y todos trabajan como si estuvieran en la misma sala.
- Ya no hay que mandar 20 archivos por WeTransfer o por correo. Todo está centralizado, controlado, con historial de cambios y permisos.
- Se facilita la revisión de planos desde el celular en obra, o hacer anotaciones en el modelo desde una tablet.
¿AutoCAD o Revit? ¿Qué usamos ahora?
La pregunta ya no es «¿cuál es mejor?»
Es: ¿para qué lo necesitas?
- Para detalles rápidos, esquemas eléctricos, planos de coordinación final, planos de obra civil… AutoCAD sigue siendo insustituible.
- Para modelado de instalaciones, análisis de interferencias, coordinación multidisciplinaria y control de información… Revit es el camino.
Y lo mejor es que ambos conviven: muchos equipos trabajan en Revit y exportan a AutoCAD para detalles finales, o reciben plantas en DWG que se insertan en modelos BIM.
¿Qué sigue?
La tendencia es clara: colaboración, integración y automatización.
- Modelos conectados con cálculos hidráulicos en tiempo real.
- Inteligencia artificial para detectar errores antes de que se dibujen.
- Realidad aumentada en obra, con modelos superpuestos a lo construido.
- Drones que capturan realidad y actualizan el modelo.
- Diseño predictivo con datos de desempeño real.

Todo esto será posible solo si entendemos que dibujar ya no es solo trazar líneas.
Es crear información compartida, útil y coordinada entre todos los involucrados.
Conclusión: La evolución no termina aquí
AutoCAD nos dio el poder del trazo preciso.
Revit nos dio el poder de la información integrada.
La nube nos dio el poder de la colaboración global.
Y nosotros, como profesionales, tenemos la responsabilidad de adaptarnos, aprender y usar cada herramienta para diseñar con inteligencia, previsión y eficiencia.
Porque el diseño técnico, cuando se hace bien, no solo ahorra tiempo. Salva vidas.








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