Cuando el Silencio es un Riesgo: La Fragilidad del Sistema Contra Incendios ante un Apagón

Abril 2025

Un sistema contra incendios está diseñado para proteger vidas, propiedades y procesos. Sin embargo, por más robusto que parezca, hay un punto débil que no siempre se considera con la seriedad necesaria: la energía eléctrica.

Durante un corte de luz prolongado —de esos que duran horas o incluso días— el sistema puede volverse vulnerable, parcial o totalmente inoperante, dependiendo de su configuración. Y cuando el fuego aparece, no hay margen para improvisar.

Dependencia eléctrica: más allá de la iluminación

Aunque solemos pensar que el corte eléctrico solo afecta iluminación, computadoras o climatización, en realidad toca el corazón mismo del sistema de protección contra incendios, que depende de la energía para operar:

  • Bombas eléctricas principales o jockeys
  • Alarmas contra incendios
  • Paneles de detección y notificación
  • Sistemas de liberación o preacción
  • Supervisión remota (monitoreo)

Esto significa que en un apagón prolongado, no solo se apagan las luces… también se silencian las alarmas y se detienen las bombas.

¿Qué pasa con las bombas?

En un sistema típico de protección contra incendios con sala de bombas, es común encontrar:

  • 1 bomba principal eléctrica
  • 1 bomba jockey (eléctrica, de presión constante)
  • 1 bomba de respaldo a motor diésel (combustión interna)

En teoría, el diseño contempla que, si falla la energía, la bomba diésel debe activarse como respaldo. Pero en la práctica, esto depende de:

  • Que el arranque automático funcione correctamente
  • Que las baterías estén en buen estado
  • Que haya suficiente combustible en el tanque
  • Que los mantenimientos estén al día

Y aún así, la bomba jockey deja de operar en cuanto hay un corte eléctrico, lo que afecta la presión de reposo del sistema y puede generar falsas alarmas o eventos no deseados.

Además, si el panel de control de la bomba eléctrica se apaga y no hay respaldo (UPS o generador), ni siquiera se puede visualizar o monitorear el sistema.

¿Y qué ocurre con las alarmas?

La mayoría de los sistemas de detección de incendios también son eléctricos:

  • Sensores
  • Paneles de control
  • Sirenas y luces estroboscópicas
  • Comunicadores para enviar la señal a la central de monitoreo

Estos dispositivos dependen de una fuente de energía estable. Aunque los paneles tienen baterías, su duración es limitada (usualmente 24 horas en reposo y 5 minutos en alarma activa, según NFPA 72).

En apagones prolongados, especialmente en zonas sin generadores o con bajo mantenimiento, el sistema de detección puede quedar completamente inoperativo.

El problema no es solo técnico, es estratégico

Un corte eléctrico prolongado pone a prueba todo el sistema:

  • ¿El generador arranca de forma automática?
  • ¿Tiene combustible suficiente para 24, 48 o más horas?
  • ¿Se prioriza la carga de los sistemas de protección o la de los servidores?
  • ¿El personal sabe operar el sistema manualmente si falla la automatización?
  • ¿Está documentado qué hacer si hay una falla múltiple?

Muchos sistemas están diseñados pensando en fallas momentáneas, no en eventos prolongados.

Y si bien la normativa como NFPA 20 y NFPA 72 establece criterios mínimos de respaldo, en la práctica la falta de pruebas reales, mantenimiento deficiente y ausencia de protocolos claros agravan la situación.

¿Qué se puede hacer?

Estas son algunas recomendaciones clave para reducir la fragilidad ante apagones prolongados:

1. Verifica la autonomía real del sistema

  • Revisa la duración de baterías en paneles de detección
  • Asegura que el generador tenga capacidad para alimentar la sala de bombas, paneles y notificación por al menos 24 horas
  • Considera UPS dedicados para paneles de alarma

2. Da mantenimiento riguroso al sistema diésel

  • Asegúrate de que arranca automáticamente
  • Verifica nivel de combustible, estado de baterías, calentador y filtros
  • Realiza pruebas mensuales con carga real

3. Implementa protocolos de contingencia

  • Documenta qué hacer si hay un apagón de más de 1 hora
  • Define roles del personal en caso de operación manual
  • Capacita a guardias, técnicos y supervisores

4. Realiza pruebas con simulación de apagón

  • Corta el suministro eléctrico y observa cómo responde el sistema
  • Verifica si el generador arranca, si los paneles siguen operativos y si la bomba diésel entra en acción
  • Mide el tiempo de recuperación

Conclusión

Un sistema contra incendios no se mide por lo bien que funciona en condiciones ideales, sino por cómo responde cuando todo lo demás falla.

Los apagones prolongados son una realidad cada vez más frecuente en muchas regiones. Ignorar su impacto en el sistema de protección es apostar a la suerte en un escenario donde lo que está en juego… es demasiado valioso.

Invertir en autonomía, mantenimiento y protocolos no es un lujo. Es la diferencia entre tener un sistema que protege… y uno que falla en el peor momento.

¿Tienes ya un plan ante apagones? ¿Tu sistema ha sido probado en esas condiciones?
Si no lo has hecho, es momento de evaluarlo. Porque cuando todo se apaga, el fuego no espera.

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soy Eduardo

¡Hola! Me alegra que estés aquí.
Este blog une dos pasiones: la seguridad contra incendios y la psicología. Creo que la verdadera prevención nace cuando entendemos cómo pensamos y actuamos frente al riesgo. Aquí encontrarás consejos prácticos, historias y reflexiones para cuidar tanto tu entorno como tu mente.

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